

Nuestras amplias habitaciones, están completamente amobladas
y acompañadas de la atención personalizada que usted merece.
- 67 habitaciones y 3 departamentos (de dos ambientes cada uno).
- Ascensor para acceder a las 3 plantas del hotel.
- Calefacción central, telefonía, ventiladores de techo, música y TV color.
- Servicio de lavandería; envío y recepción de fax.
En la planta baja se encuentra el desayunador y bar 24 horas, y el
comedor principal habilitado para 350 personas cómodamente ubicadas.
Además, hay una sala de estar con televisión por cable y sala de lectura
con un cálido hogar.
Seña del 30%.
Un poco de nuestra historia...
En navidad de 1980 un matrimonio, ambos ucranianos, llegaron a Villa Carlos Paz.
Comenzaron desde temprano en el rubro de la hotelería, con el Hospedaje Tania, y más tarde, del otro lado del puente, con la Hostería Bernal. Trabajaron durante aproximadamente dos años y entonces vendieron los dos hospedajes y compraron el hotel "El Monte" al Sr. Nasuti.
Según lo que sabemos, este Hotel perteneció anteriormente a la familia Duarte y antes a tres niñas solteras.
La primer escritura está fechada el 20 de Abril de 1964. En la escritura figura como calle pública, hoy "Caseros". En ese entonces, el Hotel lindaba al SE con la Sra. Margarita A. de Paz propietaria de la Estancia Santa Leocadia, punto fundamental de la fundación de la ciudad.
El emprendimiento empezó con 7 habitaciones, allí, la Sra Tatiana Bielick atendía la cocina, la recepción y cobranzas, y su Sr. esposo, Gregorio Semenciw, hacía todo el resto del trabajo. Sus tres hijos, colaboraban en el quehacer del comercio.
En la parte posterior, existía un pequeño kiosko, que enfrentaba a la antigua Terminal de Omnibus.
El predio del hotel era pequeño, entonces decidieron comprar las casas lindantes, permitiendo ampliarlo, donde se construyeron dos piletas, quinchos, vestuarios, buffet, una cancha de fútbol y cocheras.
En la historia del hotel, están presente los días festivos patrios, que se festejaron en su salón.
También, funcionó como central de taxis, por su excelente ubicación, y porque era el único teléfono en la zona (Nº 55).
Fue construido con mucho esfuerzo y dedicación de esta familia, quienes hasta el día de hoy continúan con el arduo trabajo diario de la hotelería.











